Un Movimiento de Plantación de Iglesias no puede darse sin que antes haya un movimiento de oración. El pueblo de Dios necesita dedicar tiempo a la oración y al ayuno. Debemos enseñar y dar coaching a nuestros discípulos para que oren con fervor. Si esperamos algún éxito entre los no alcanzados, necesitamos un ministerio de oración y discípulos que oren. La oración es el motor de un movimiento, y la eficacia en la oración a menudo depende de saber qué pedir.
Estos son los doce principales motivos de oración que usamos en nuestro movimiento en África Occidental. Ore:
Para que Dios envíe obreros al campo de cosecha. Para que aumenten los formadores de discípulos y los intercesores.
Les dijo: “La cosecha es abundante, pero los obreros son pocos. Por tanto, pidan al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo de cosecha.
—Lucas 10:2 NIV
Para que Dios toque el corazón de las personas y las atraiga hacia Sí mismo.
Saúl también se fue a su casa en Guibeá, y con él fueron hombres valientes cuyo corazón Dios había tocado.
—1 S. 10:26 NIV
“Dejen de murmurar entre ustedes”, respondió Jesús. “Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final. Está escrito en los Profetas: ‘Todos serán enseñados por Dios’. Todo el que ha escuchado al Padre y ha aprendido de él viene a mí”.
—Juan 6:43-45 NIV
El sábado salimos fuera de la puerta de la ciudad, junto al río, donde esperábamos encontrar un lugar de oración. Nos sentamos y comenzamos a hablar a las mujeres que se habían reunido allí. Una de las que escuchaban era una mujer de la ciudad de Tiatira llamada Lidia, vendedora de telas de púrpura. Era una adoradora de Dios. El Señor le abrió el corazón para que respondiera al mensaje de Pablo.
—Hechos 16:13-14
Para que se abran puertas al evangelio.
Y oren también por nosotros, para que Dios nos abra una puerta para nuestro mensaje, a fin de que proclamemos el misterio de Cristo, por el cual estoy encadenado. Oren para que lo proclame con claridad, como debo hacerlo.
—Col. 4:3-4 NIV
Para encontrar Personas de paz.
Cuando entren en una casa, digan primero: ‘Paz a esta casa’. Si hay allí alguien que promueve la paz, la paz de ustedes reposará sobre él; si no, volverá a ustedes. Quédense en esa casa, comiendo y bebiendo lo que les den, porque el obrero merece su salario. No anden de casa en casa.
—Lucas 10:5-7 NIV
Para que toda fortaleza y toda mentira del enemigo sean destruidas.
Pues aunque vivimos en el mundo, no libramos la guerra como lo hace el mundo. Las armas con que luchamos no son las armas del mundo. Al contrario, tienen el poder divino para derribar fortalezas. Derribamos argumentos y toda pretensión que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que obedezca a Cristo.
—2 Co. 10:3-5 NIV
Para que Dios conceda valentía al compartir el evangelio.
Y ahora, oh Señor, escucha sus amenazas y concede a nosotros, tus siervos, gran valentía al predicar tu palabra… Después de esta oración, el lugar donde estaban reunidos tembló, y todos fueron llenos del Espíritu Santo. Y predicaban la palabra de Dios con valentía.
—Hechos 4:29,31 NLT
Para que haya una nueva unción y el poder del Espíritu Santo sobre los formadores de discípulos.
“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos”.
—Lucas 4:18 NIV
“Voy a enviarles lo que mi Padre ha prometido; pero quédense en la ciudad hasta que sean revestidos del poder de lo alto”.
—Lucas 24:49 NIV
“Pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes; y serán mis testigos en Jerusalén, y en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra”.
—Hechos 1:8 NIV
Y los discípulos estaban llenos de alegría y del Espíritu Santo.
—Hechos 13:52 NIV
Para que aumenten las señales, los prodigios y los milagros.
Extiende tu mano para sanar y hacer señales y prodigios por medio del nombre de tu santo siervo Jesús.
—Hechos 4:30 NIV
“Israelitas, escuchen esto: Jesús de Nazaret fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes con milagros, prodigios y señales, que Dios hizo entre ustedes por medio de él, como ustedes mismos saben.
—Hechos 2:22 NIV
En verdad, en verdad les digo que el que cree en mí hará las obras que yo he estado haciendo, y aun hará obras mayores que estas, porque yo voy al Padre.
—Juan 14:12 NIV
Mi mensaje y mi predicación no fueron con palabras sabias y persuasivas, sino con demostración del poder del Espíritu, para que la fe de ustedes no descansara en la sabiduría humana, sino en el poder de Dios.
—1 Co. 2:4-5 NIV
Para que los obreros en el campo sean protegidos.
Yo los envío como ovejas en medio de lobos. Por tanto, sean astutos como serpientes e inocentes como palomas.
—Mt. 10:16 NIV
Él respondió: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Les he dado autoridad para pisotear serpientes y escorpiones y para vencer todo el poder del enemigo; nada les hará daño.
—Lucas 10:18-19 NIV
Para que haya recursos para la obra que se debe realizar.
Y mi Dios suplirá todas sus necesidades conforme a las riquezas de su gloria en Cristo Jesús.
—Fil. 4:19 NIV
Y Dios puede bendecirlos abundantemente, de modo que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo que necesitan, abunden en toda buena obra.
—2 Co. 9:8 NIV
Para que la multiplicación que conduce a movimientos arda en el corazón de las personas.
Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado.
—Mt. 28:19-20 NIV
Y la palabra de Dios se difundía, y el número de los discípulos se multiplicaba en gran manera en Jerusalén, y muchísimos de los sacerdotes obedecían a la fe.
—Hechos 6:7 NKJV
Entonces Dios los bendijo y les dijo: “Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra”.
—Gn. 1:28 NIV
Por otros movimientos y formadores de discípulos en todo el mundo.
Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes y los mencionamos continuamente en nuestras oraciones. Recordamos delante de nuestro Dios y Padre la obra que realizan por la fe, el trabajo motivado por el amor y la constancia que les inspira la esperanza en nuestro Señor Jesucristo.
—1 Ts. 1:2-3 NIV
Publicado originalmente en Mission Frontiers 44:2 (mar./abr. 2022), pp. 31-34. Frontier Ventures. Compartido con permiso.
